Magna Concursos

Foram encontradas 10.622 questões.

1312855 Ano: 2014
Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: UFPR
Orgão: PM-PR
Provas:
El 34
Alejandro Zambra
Los profesores nos llamaban por el número de lista, por lo que sólo sabíamos los nombres de los compañeros más cercanos. Lo digo como disculpa: ni siquiera conozco el nombre de mi personaje. Pero recuerdo con precisión al 34 y creo que él también me recordaría. En ese tiempo yo era el 45. Gracias a la inicial de mi apellido gozaba de una identidad más firme que los demás. Todavía siento familiaridad con ese número. Era bueno ser el último, el 45. Era mucho mejor que ser, por ejemplo, el 15 o el 27.
Lo primero que recuerdo del 34 es que a veces comía zanahorias a la hora del recreo. Su madre las pelaba y acomodaba armoniosamente en un pequeño tupperware, que él abría desmontando con cautela las esquinas superiores. Medía la dosis exacta de fuerza como si practicara un arte dificilísimo. Pero más importante que su gusto por las zanahorias era su condición de repitente, el único del curso.
Para nosotros repetir de curso era un hecho vergonzante. En nuestras cortas vidas nunca habíamos estado cerca de esa clase de fracasos. Teníamos once o doce años, acabábamos de ingresar al Instituto Nacional, el colegio más prestigioso de Chile, y nuestros expedientes eran, por tanto, intachables. Pero ahí estaba el 34: su presencia demostraba que el fracaso era posible, que era incluso llevadero, porque él lucía su estigma con naturalidad, como si estuviera, en el fondo, contento de repasar las mismas materias. Usted es cara conocida, le decía a veces algún profesor, socarronamente, y el 34 respondía con gentileza: sí señor, soy repitente, el único repitente del curso. Pero estoy seguro de que este año será mejor para mí.
El comportamiento del 34 contradecía por completo la conducta natural de los repitentes. Se supone que los repitentes son hoscos y se integran a destiempo y de malas ganas al contexto de su nuevo curso, pero el 34 se mostraba siempre dispuesto a compartir con nosotros en igualdad de condiciones. No padecía ese arraigo al pasado que hace de los repitentes tipos infelices o melancólicos, a la siga perpetua de sus compañeros del año anterior, o en batalla incesante contra los supuestos culpables de su situación.
Temblábamos cada vez que el 34 daba muestras, en clases, de su innegable inteligencia. Pero no alardeaba, al contrario, solamente intervenía para proponer nuevos puntos de vista o señalar su opinión sobre temas complejos. Decía cosas que no salían en los libros y nosotros lo admirábamos por eso, pero admirarlo era una forma de cavar la propia tumba: si había fracasado alguien tan listo, con mayor razón fracasaríamos nosotros. Conjeturábamos, entonces, a sus espaldas, los verdaderos motivos de su repitencia: inventábamos enrevesados conflictos familiares o enfermedades muy largas y penosas, pero en el fondo sabíamos que el fracaso del 34 era estrictamente académico. Sabíamos que su fracaso sería, mañana, el nuestro.
Disponible en: http://www.literalmagazine.com/english_post/el-34/
La costumbre de llamar a los compañeros de clase por su número de lista reflejaba
 

Provas

Questão presente nas seguintes provas
1308312 Ano: 2014
Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: DSEA UERJ
Orgão: UERJ
Provas:

EL proceso de autoficción

Creo no haber confundido todavía nunca la ficción con la realidad, aunque sí las he mezclado en más de una ocasión como todo el mundo, no sólo los novelistas, no sólo los escritores sino cuantos han relatado algo desde que empezó nuestro conocido tiempo. Así, cualquiera cuenta una anécdota de lo que le ha sucedido y por el mero hecho de contarlo ya lo está deformando y modificando.

Y sin embargo voy a alinearme aquí con los que han pretendido hacer eso alguna vez o han simulado lograrlo. Voy a relatar lo ocurrido o averiguado o tan sólo sabido: lo ocurrido en mi experiencia de escritor, o en mi fabulación, o en mi conocimiento.

No soy el primero ni seré el último escritor cuya vida se enriquece o condena por causa de lo que imaginó o fabuló y haya escrito y publicado. A diferencia de lo que sucede en las verdaderas novelas de ficción, los elementos de este relato que empiezo ahora son del todo azarososA) y caprichosos, meramente episódicos y acumulativos. No creo que esto sea una historia, aunque puede que me equivoque, al no conocer su fin. El principio de este relato, eso lo sé, está fuera de él, en la novela que escribí hace tiempo, o aún antes de eso, y entonces es más difuso, en los dos años que pasé en la ciudad de Oxford enseñando como un impostor entretenidas materias más bien inútiles en su Universidad y asistiendo al transcurso de aquel tiempo convenido. Su final quedará también fuera, y seguramente coincidirá con el mío,B) dentro de algunos años, o así lo espero.

Siempre se dice que detrás de toda novela hay una secuenciaC) de vida o realidad del autor, por pálida o tenue e intermitente que sea, o aunque esté transfigurada. Se dice esto como si se desconfiara de la imaginación y de la inventiva, también como si el lector o los críticos necesitaran un asidero para no ser víctimas de un extraño vértigo, el de lo absolutamente inventado o sin experiencia ni fundamento, y no quisieran sentir el horror a lo que parece existir mientras lo leemos y sin embargo nunca ha sido.

De todas mis novelas hay una que permitió a sus lectores este consueloD) o coartada en mayor medida que las demás, y no sólo eso, sino que invitó a sospechar que cuanto se contaba en ella tuviera su correspondencia en mi propia vida, aunque yo no sé si ésta es a su vez parte o no de la realidad. Quizá no lo sería si la contara y algo estoy ya contando. En todo caso, esa novela titulada Todas las almas se prestó también a la casi absoluta identificación entre su narrador sin nombre y su autor con nombre, Javier Marías, el mismo de este relato, en el que narrador y autor sí coincidimos y por tanto ya no sé si somos uno o si somos dos, al menos mientras escribo.

Todas las almas fue publicada hace ya ocho años y bastaba mirar la solapa de la edición primera, con unos escuetos datos biográficos sobre el autor, para saber que yo había enseñado en la Universidad de Oxford durante dos cursos, entre 1983 y 1985, al igual que el narrador español del libro. Y es cierto que ese narrador ocupa el mismo puesto que ocupé yo en mi propia vida o historia de la que guardo recuerdo, pero eso, como muchos otros elementos de esta y de otras novelas mías, era sólo lo que suelo llamar un préstamo del autor al personaje.

Javier Marías Adaptado de randomhouse.ca.

Para no determinar el responsable de una afirmación, el autor puede hacer uso de la generalización.

Un uso de la generalización se puede identificar en:

 

Provas

Questão presente nas seguintes provas
Lea el siguiente párrafo y la historieta para contestar la cuestion.
Se afirma sobre el discurso ideológico de “Mafalda”, en las historietas de Quino, que con un pensar adulto, maduro, crítico y actualizado, la ideología en la obra de Quino se manifiesta en el lenguaje y las posiciones del sujeto asumidas por los personajes en cada situación del contexto socio-histórico, como, por ejemplo, en la tira que sigue.
Enunciado 1305568-1
Disponível em <https://www.facebook.com/MafaldaDigital/photos_stream> Acesso em:01 dez. 2014.
Elige la opción que completa adecuadamente los huecos del diálogo entre Mafalda y Suzanita, llevando en consideración la forma como escribe Quino e toda su ideología.
 

Provas

Questão presente nas seguintes provas
1299052 Ano: 2014
Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: FADURPE
Orgão: CESMAC
Provas:
El virus que se hizo fuerte al llegar a la ciudad
La crisis del ébola empezó en marzo para la opinión pública occidental, pero en África las desdichas tienen siempre raíces más profundas, signos escritos en un lenguaje críptico y premonitorio. Fue el 6 de diciembre de 2013 cuando un niño de dos años llamado Émile murió en Meliandou, un pueblo situado al sur de Guinea. La muerte de un niño en África es una moneda demasiado corriente como para pararse a investigar, pero poco después siguieron la misma suerte su madre, su abuela y su hermana de tres años, lo que ya no es tan común ni en las zonas rurales de Guinea. Todos habían sufrido fiebre alta, vómitos y diarrea, pero nadie sospechó cuál podía ser la causa de tanta maldición familiar.
Los entierros en esta zona del mundo implican a menudo un contacto directo con los cadáveres, y este fue justo el caso de la ceremonia fúnebre de la abuela, donde uno de los asistentes se contagió y se llevó consigo la desgracia al pueblo cercano donde vivía. Poco después, un trabajador sanitario se contaminó y sirvió como foco secundario para extender la enfermedad a otros lugares. Era febrero para entonces, y el peor brote de ébola de la historia caminaba con paso firme por África occidental, una región donde nadie esperaba que pudiera suceder algo así.
Émile es lo que los epidemiólogos llaman el “caso índice” del actual brote. No es necesariamente el origen exacto de la epidemia, pero es lo más cerca que la investigación ha podido acercarse a él. Para finales de marzo, cuando se reconoció la naturaleza del virus y la alerta de Médicos Sin Fronteras llegó a la Organización Mundial de la Salud (OMS), se habían dado ya 111 casos en cuatro prefecturas de Guinea, con 79 muertes. El último informe de la OMS recoge 8.376 casos y 4.033 muertes. La enfermedad se ha extendido de Guinea a otros países africanos, sin contar los dos casos aislados de Estados Unidos y España de los que todos hemos hablado sin cesar esta semana. Desde 1976, el virus ha matado a más de 4.200 personas.
¿Qué tiene de especial este brote para haberse convertido en el peor de la historia? Lo realmente diferente de este brote es que ha ocurrido en el oeste de África, y no solo en zonas rurales como los anteriores, sino en ciudades, donde la densidad de población es más alta; el virus actual no tiene una capacidad de contagio de persona a persona mayor de lo habitual; lo que hay ahora es más gente alrededor susceptible de ser infectada.
El virus debe su nombre al Ébola, un humilde afluente del río Mongala, y que solo aparecería en los tomos más gruesos de geografía de no ser por el agente infeccioso que surgió allí en 1976 y que hoy supera en fama incluso al virus de la gripe aviar y al mal de las vacas locas. La epidemia de África occidental es la peor de la historia, y está causando una masacre. Lo que falta no es tanto dinero, sino recursos humanos; es muy difícil conseguir técnicos que viajen allí: nadie ha inventado todavía el turismo virológico.
“… en África, las desdichas tienen siempre raíces más profundas, signos escritos en un lenguaje críptico y premonitorio”. El sentido que el autor pretende dar a este fragmento, con relación a lo anteriormente expuesto y al resto del texto es:
 

Provas

Questão presente nas seguintes provas
1297844 Ano: 2014
Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: ENEM
Orgão: ENEM
Al ingresar a la ciudad de Trevelín a través de un gran valle cobijado por montañas elevadas y grandes superficies con áreas cultivadas, llama la atención el colorido de sus jardines y la huella que ha dejado la colonia galesa en cada rincón del pueblo y del área rural.
Un ejemplo de ello es el primer molino harinero accionado a caballo que se muestra en el museo regional junto a maquinarias, herramientas y vestimenta de la vida diaria en época de la colonia.
Enclavada en un típico paisaje andino patagónico, con sus vientos predominantes del sudoeste y su naturaleza pródiga en vegetación y arroyos, Trevelín sirve como punto de partida para hermosos paseos.
En la serenidad de sus calles, innumerables casas de té ofrecen la clásica merienda galesa con sus tortas, panes caseros y fiambres de la región para adentrarse en esa gastronomía que no ha claudicado con el paso del tiempo. Se aconseja probar su torta negra.
Disponível em: www.welcomeargentina.com. Acesso em: 25 jul. 2012 (adaptado).
Trevelín está localizada na Patagônia argentina. O destaque das características da cidade, no texto, tem a função de
 

Provas

Questão presente nas seguintes provas
1296370 Ano: 2014
Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: ENEM
Orgão: ENEM
Aunque me cuesta mucho trabajo y me hace sudar Ia gota gorda, y, como todo escritor, siento a veces Ia amenaza de la parálisis, de la sequía de la imaginación, nada me ha hecho gozar en la vida tanto como pasarme los meses y los anos construyendo una historia, desde su incierto despuntar, esa imagen que la memoria almacenó de alguna experiencia vivida, que se volvió un desasosiego, un entusiasmo, un fantaseo que germinó luego en un proyecto y en la decisión de intentar convertir esa niebla agitada de fantasmas en una historia. “Escribir es una manera de vivir”, dijo Flaubert.
Discurso de Mario Vargas Llosa al recibir el Premio Nobel de Literatura 2010.
Disponível em: www.nobelprize.org. Acesso em: 7 maio 2014 (fragmento).
O trecho apresentado trata do fazer literário, a partir da perspectiva de Vargas Llosa. Com base no fragmento “me hace sudar Ia gota gorda”, infere-se que o artifício da escritura, para o escritor,
 

Provas

Questão presente nas seguintes provas
Texto para lo ítem.
Tenía yo catorce años y estudiaba Humanidades. Un día sentí unos deseos rabiosos de hacer versos, y de enviárselos a una muchacha muy linda, que se había permitido darme calabazas. Me encerré en mi cuarto, y allí en la soledad, después de inauditos esfuerzos, condensé como pude, en unas cuantas estrofas, todas las amarguras de mi alma. Cuando vi, en una cuartilla de papel, estaban aquellos rengloncitos cortos tan simpáticos; cuando los leí en alta voz y consideré que mi cacumen los había producido, se apoderó de mí una sensación deliciosa de vanidad y orgullo. Inmediatamente pensé en publicarlos en La Calavera, único periódico que entonces había, y se los envié al redactor, bajo una cubierta y sin firma. Mi objeto era saborear las muchas alabanzas de que sin duda serían objeto, y sin decir modestamente quién era el autor, cuando mi amor propio se hallara satisfecho.
Pocos días después, sale el número 5 de La Calavera, y mis versos no aparecen en sus columnas. Los publicarán inmediatamente en el número 6, dije para mi capote, y me resigné a esperar porque no había otro remedio. Pero ni en el número 6, ni en el 7, ni en el 8, ni en los que siguieron había nada que tuviera apariencias de versos. Casi desesperaba ya de que mi primera poesía saliera de molde, cuando caten ustedes que el número 13 de La Calavera puso colmo a mis deseos.
Los que no creen en Dios, creen a puño cerrado en cualquier cosa; por ejemplo, que el número 13 es fatídico. Yo creo en Dios, pero también creo en la fatalidad del número 13. Apenas llegó a mis manos La Calavera, me puse de veinticinco alfileres, y me lancé a la calle, con el objeto de recoger elogios, llevando conmigo el famoso número 13.
Rubén Darío. Mis primeros versos. Internet: <http://mypage.direct.ca> (con adaptaciones).
Con respecto a las ideas del texto, juzgue lo ítem siguiente.
El escritor quiere mostrar las conquistas que hizo en el amor.
 

Provas

Questão presente nas seguintes provas
913562 Ano: 2014
Disciplina: Espanhol (Língua Espanhola)
Banca: ENEM
Orgão: ENEM

¿Están locos los españoles?

¿Están locos los españoles? Esa fue la pregunta que me hizo un alemán en el año 1991. “Ni siquiera este próspero país podría permitirse organizar unos Juegos Olímpicos y una Expo al mismo tiempo”, me dijo. Desde entonces hemos creado una red de trenes de alta velocidad envidia de los alemanes, tenemos más kilómetros per capita de autopistas que ellos, el metro de Madrid es considerado el segundo mejor del mundo, se han invertido cantidades fabulosas en enriquecer a los constructores, a los partidos políticos y a no pocos bolsillos de políticos. Mientras, los sobrios alemanes seguían inyectando dinero en investigación y desarrollo, con lo cual se mantienen como el primer país exportador de la UE. Señores políticos, yo no gasto lo que no tengo. Es su responsabilidad el habernos metido en esta situación y espero que las urnas les castiguen a todas las formaciones políticas en la medida de su responsabilidad.

ESCÓS, F.A Disponível em: www.elpais.com. Acesso em: 6.dez.2011.

A afirmativa que esclarece a opinião do autor da carta a respeito das escolhas de investimentos feitas pelos administradores espanhóis é:

 

Provas

Questão presente nas seguintes provas
enunciado 903969-1
El trozo del texto que NO presenta la opinión del enunciador es:
 

Provas

Questão presente nas seguintes provas
enunciado 903968-1
“Christopher Hein, del Consejo Italiano para los Refugiados, señala que hay que dejar de lamentarse y hay que actuar, la situación es catastrófica” (líneas 57-59)

El fragmento destacado se puede sustituir, sin perjuicio del sentido, por:
 

Provas

Questão presente nas seguintes provas